EL PROBLEMA NO ES LA LUCIÉRNAGA, SINO LA NOCHE

Desde hace al menos dos años, para esquematizar, desde los motines de noviembre de 2005 a las elecciones presidenciales de mayo de 2007, el antagonismo cotidiano se hace más intenso y abierto, tomando como pretexto “movimientos sociales” como la lucha contra el CPE ( contracto de trabajo aún mas precario) o la actualidad particular de algunas ciudades (una paliza de la policía en Rouen, la rebelión contra a un control en la estación del Norte, o más recientemente, el asesinato de un joven en Paris), y aprovechando también ocasiones como las elecciones presidenciales.

Dentro de este marco, los ataques anónimos se hacen paradójicamente más visibles y el poder se apresura a reducirlos a un medio político calificado como anarquista, autónomo o ultraizquierdista, según el grado de confusión que reine dentro del cráneo de los maderos que dicten el articulo a los periodistas de servicio. Un texto italiano decía hace algunos años que “A las luciérnagas se las ve porque vuelan de noche. Los anarquistas aparecen a la luz de la represión porque la sociedad es gris como la pacificación. El problema no es la luciérnaga sino la noche”. La diferencia actual no es que la niebla de la pacificación se haya disipado, sino que las luciérnagas se han multiplicado.

Sin embargo, sería un error pensar que sea necesario dejar de afirmar públicamente lo que hemos dicho siempre porque la represión comience a asomar su fea cara en los medios de comunicación, agachar la cabeza como lo exige el estado agitando su espada de Damocles, o ver en esta involuntaria salida a la luz una especie de reconocimiento implícito de nuestra fuerza por parte del enemigo, como se ha hecho algunas veces. El poder tiene sus lógicas que se puede intentar analizar, pero que siguen siendo la suyas, en las cuales funcionan elementos que no se conocen ni controlan, y que, de todas maneras, no se pueden comprender totalmente a no ser que seamos capaces de razonar como él, lo cual solamente los espíritus contaminados por el virus autoritario podrían hacer. Los que no lo están y aún así pretenden comprender la lógica del poder, son pretenciosos o mentirosos.

Por otra parte, algunos compañeros han caído en diferentes ciudades por hechos determinados. A pesar de algunas iniciativas de solidaridad a las que damos la bienvenida (octavillas, artículos, comidas, aportaciones económicas, cajas, recopilatorios musicales o conciertos, por ejemplo), nos ha parecido que nadie, y tampoco nosotros, por supuesto, ha llegado a desarrollar una respuesta que estuviera a la altura de la situación. Y es que ya a no se trata de jugar al gato y al ratón, según una costumbre adquirida gracias a la ausencia de represión colectiva específica, ni de tomar como pretexto el aislamiento o el carácter “privado” de las situaciones particulares, sino de darse cuenta de que algo esta cambiando: el Estado está añadiendo, como ha hecho siempre cuando le ha parecido conveniente, la dimensión de una represión politizada (y no política, ya que la represión es siempre social, es decir política, lo mismo que la condición de cualquier preso). No se trata aquí de lloriquear sobre nuestras insuficiencias, sino de afirmar que empieza a ser urgente superar las viejas dinámicas, ahora que aún estamos a tiempo, pues todavía hay muchos procesos pendientes e instrucciones judiciales abiertas en varias ciudades.

Si, por un lado, hay gente que piensa que puede escapar a los golpes del enemigo encerrándose en casa después de haber manifestado públicamente su antagonismo y creyéndose quizá mas listos que el Estado con todos sus medios de control, hay sobre todo, por otro lado, quienes piensan que “no hay que proporcionar el bastón con el que van a golpearte”, creyendo quizás que no son las relaciones de fuerza las mejores para protegernos y romper el aislamiento de los compañeros detenidos. El debate no es pues como salir del punto de mira (situación que se ha traducido en registros domiciliarios, convocatorias judiciales o seguimientos policiales), sino cómo religar en la praxis, sin dejar de inscribirse dentro del antagonismo difuso, la presión y la represión que sufrimos nosotros con la que alcanza al conjunto de los rebeldes.

No se trata para nada de presentarnos como inocentes o como víctimas – ¿qué recompensa sino la represión puede esperar un rebelde o un revolucionario?- , sino de continuar afirmando nuestras ideas y prácticas en el seno de la guerra social y de las luchas, defendiendo a nuestros compañeros encarcelados a la vez que a todos los demás explotados rebeldes que caen cotidianamente.

El debate queda abierto, mas allá de los límites que comporta necesariamente un texto como este, a condición de que haya discusión y que se pueda por fin salir de los reflejos condicionados o de la ideología de la gestión interna de las “cosas que pasan” y que dejan de serlo cuando por ejemplo todos los periódicos hablan de ellas.

Continuará …

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CRONOLOGÍA DE LOS ÚLTIMOS ACONTECIMIENTOS

El 31 de marzo, en Avignon: Gregory y Damien son detenidos, acusados del incendio del local del PS (Partido Socialista) de la ciudad. Siguen dos registros de casas. Son encarcelados. El primero de mayo se reparte en la mani de la ciudad una octavilla expresando solidaridad con ellos. Todavía no tienen fecha de juicio pero ahora, después de meses, están en la calle, bajo control judicial.

El 22 de abril, en Montpellier: cuatro compañeros son acusados de incendios de “coches de burgueses”. Una ocupa es registrada. Uno de ellos fue encarcelado hasta el 6 de julio (ahora está bajo prohibición de residencia en Montpellier y tiene que firmar) y los cuatro son investigados, acusados de “banda organizada”, “incendios” y “posesión de productos incendiarios o explosivos”. Todavía no hay fecha de juicio.

El 22 de abril, en Paris: dos compañeros son detenidos en la calle y acusados de incendios de coches al día anterior. Pasan por un juicio rápido el 25 y son condenados, pero no por este hecho, al contrario de lo que repiten los periódicos.Uno está condenado a13 meses de cárcel por “fabricación, tenencia y transporte de productos incendiarios”. El otro tiene condena condicional por “complicidad”. En esta ocasión, registran una casa y dos ocupas. En una de estas detienen y encarcelan en una cárcel para inmigrantes a un compañero que no tiene papeles. Sale después de cinco días por vicio de forma en el nuicio.

El 11 de mayo en Villeurbanne: un compañero y una compañera son detenidos y cacheados, acusados del incendio de una sed de la UMP que sucedió el 8 de mayo y fue filmado por el móvil de un vecino y una cámara de vigilancia. Rechazan el juicio rápido y el 14 de junio son condenados a un año de cárcel con 8 meses de condena en suspensión condicional, la privación de derechos cívicos durante un año y 17 000 euros por daños. Solo la compañera se beneficia del régimen de semi-libertad. Además, al recurrir la fiscalía la condena, se fijó la nueva de fecha de juicio el 6 de septiembre. De esto resultó la condena de los dos a 18 meses de cárcel.

El 11 de mayo, en Paris: otro Damien es detenido en la calle de madrugada, acusado de intentar incendiar un coche cerca de Fouquet’s (hotel de lujo donde había cenado Sarkozy la noche de su elección). Mas tarde la policía registra la casa de Paco, donde se alojaba Damien, Paco es también detenido. El primero es acusado de “tentativa de incendio, fabricación de un artefacto incendiario, tenencia y transporte de materias inflamables”, el segundo de “complicidad con la tentativa de incendio” y “receptación”. Un tercero es investigado y puesto bajo control judicial después de un registro en casa de sus padres, acusado de complicidad con el primero. Este mismo saldrá el 28 de junio en libertad condicional (con prohibición de residir en Paris y obligación de firmar una vez a la semana), en otro saldrá el 6 de julio también en libertad provisional.

[Publicado en "Cette Semaine" n°93, verano de 2007, pagina 3]